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lunes, 23 de marzo de 2020

La Alcaldía de Moscú confina a mayores de 65 años y a enfermos


El alcalde de Moscú ordenó el lunes a las personas mayores de 65 años y a los enfermos que se queden en su casa o en su residencia secundaria para limitar la propagación del nuevo coronavirus.

"Del 26 de marzo al 14 de abril, los moscovitas mayores de 65 años o los que sufren de enfermedades crónicas (...) tienen la obligación de respetar un confinamiento a domicilio", anunció el alcalde Serguei Sobianin en un comunicado en su sitio internet.

"Lo mejor, si tiene la posibilidad, es ir a la dacha, tanto más cuanto que el tiempo será más caluroso en los próximos días", aconsejó Sobianin en el comunicado.

La medida se aplicará a las personas afectadas de diabetes, asma, cáncer, problemas renales o que sufrieron ataques cardíacos o cerebrales, precisó el alcalde.

El comunicado no habla de sanciones para los que no cumplan con las consignas.

"Si trabaja le pido que no vaya a trabajar, salvo los responsables y empleados cuya presencia es vital para el funcionamiento de las empresas", agrego Serguei Sobianin.

Los otros trabajadores deben trabajar en la casa, gozar de vacaciones pagas o ser hospitalizados, afirmó el comunicado del alcalde.

Los confinados no podrán visitar "ningún lugar público" y podrán ir al supermercado o la farmacia "solo en caso de necesidad".

La alcaldía de Moscú compensará a las personas confinadas con una suma de 4.000 rublos (unos 50 euros) pagada en dos cuotas.

En Rusia, numerosas personas no se jubilan debido al escaso monto de las pensiones.

Una reforma aprobada recientemente, muy criticada, va a aumentar la edad de la jubilación, que pasará de 60 a 65 años para los hombres y de 55 a 60 para las mujeres.

El nuevo coronavirus afecta en Rusia a 438 personas sin ningún fallecimiento, según fuentes oficiales, aunque algunos sospechan que se minimiza el balance real de la epidemia.
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Coronavirus, ¿en cuánto tiempo habrá una vacuna?


La carrera científica empezó. Al menos 35 laboratorios oficiales, instituciones académicas y compañías privadas están trabajando contra reloj para desarrollar una vacuna eficaz que prevenga el nuevo coronavirus.

El doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) explicó en varias conferencias de prensa que el desarrollo de una vacuna segura y eficaz lleva tiempo. Por lo menos de un año a 18 meses. 

Lo que puede ocurrir, como en el caso de esta pandemia de COVID-19, es que se aceleren algunos procesos considerando la emergencia sanitaria. Especialmente toda la burocracia que muchas veces acompaña la aprobación de una vacuna.

El ensayo clínico es el paso obligatorio y esencial previo a cualquier aprobación. Es cuando los investigadores estudian la vacuna en animales y personas.

Estas pruebas médicas se realizan generalmente en tres fases: 

  • La primera involucra a unas pocas docenas de voluntarios sanos, para evaluar la seguridad de la vacuna y controlar los efectos adversos. 
  • La segunda, en la que participan varios cientos de personas, se realiza generalmente en una parte del mundo muy afectada por la enfermedad, y analiza cuán efectiva es la vacuna.
  • La tercera hace lo mismo que la segunda, pero en varios miles de personas. 
  • Por supuesto, el camino no es llano, pueden aparecer inconvenientes, como por ejemplo algún efecto secundario, que detenga el ensayo, o lo haga cambiar de rumbo.


Cuando se llega a una vacuna efectiva, luego viene un proceso que suele ser lento que es el de la aprobación de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA). Expertos creen que el caso de COVID-19 habrá lo que en ciencia se llama un "fast-track", es decir, se salteará papeleo para que la vacuna esté aprobada en tiempo récord.

Y, finalmente, lo que es tal vez el desafío mayor: la producción masiva de la vacuna para que todos puedan vacunarse. A un costo razonable. En este caso es un desafío global porque todos los países tienen casos del nuevo coronavirus.

En los Estados Unidos, el laboratorio Moderna, Inc. ya comenzó una prueba en humanos, el lunes 16 de marzo. El NIAID anunció que estas pruebas comenzaron en el Kaiser Permanente National Health Institute en Seattle, Washington, en cuatro personas.

En este caso, algunos laboratorios están salteando el paso de probarlas en animales, por la urgencia en desarrollar un antídoto eficaz contra COVID-19.

Según explica un artículo publicado en la revista Nature, las vacunas ayudan a una persona a generar una respuesta inmune contra una infección sin exponerse primero al patógeno. 

Los estudios de otros coronavirus, como los cuatro que causan algunos resfriados comunes, llevan a la mayoría de los investigadores a suponer que las personas que se han recuperado de la infección por COVID-19 estarán protegidas de la reinfección, al menos por un período de tiempo. 

Pero esa suposición debe estar respaldada por evidencia, dice Michael Diamond, inmunólogo viral en la Universidad de Washington en St. Louis, Missouri. "No sabemos mucho sobre la inmunidad a este virus", expresó en el artículo.

Con otros coronavirus, como el que causa el Síndrome Agudo Respiratorio Severo (SARS) o el Síndrome Respiratorio de Medio Oriente (MERS), la evidencia mostró que la vacuna protegía de estas infecciones por un tiempo.

Lo que podría ocurrir con COVID-19, si tiene el mismo patrón que sus primos hermanos, es que tal vez haya que desarrollar una vacuna que, como la de la gripe que es estacional, tenga que aplicarse cada determinados intervalos de tiempo.
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Los cuatros tipos de pacientes con coronavirus COVID-19 y qué le pasa a los pulmones de acuerdo a la gravedad del cuadro


Todo comenzaba con breves síntomas de una gripe estacional. Se inició en Wuhan, China, en noviembre pasado, fue ocultado por el régimen de Beijing y rápidamente se extendió a toda la población local -nada menos que 60 millones de personas- para luego extenderse como un tsunami infeccioso contra toda la población mundial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la declaró pandemia y recién en ese momento países que hasta entonces no le prestaban atención al fenómeno decidieron reaccionar. Hoy, al momento de esta publicación, 350 mil personas alrededor del planeta habían sido infectadas con el COVID-19, el nombre que lleva el virus, y casi 15 mil habían muerto.

Pero, ¿qué ataca este nuevo tipo de coronavirus que se manifiesta con tos y fiebre? Y aunque, según la OMS, sólo uno de cada seis desarrollan una enfermedad grave, ¿cómo puede el COVID-19 convertirse en un padecimiento más grave como neumonía? Otra pregunta: ¿qué le hace eso a nuestros pulmones y al resto del cuerpo?

John Wilson es el presidente del Real Colegio de Médicos de Australasia. También es especialista en medicina respiratoria, una eminencia en la materia. Para él, las personas que contraen coronavirus pueden clasificarse en cuatro amplias categorías. Los menos graves, de acuerdo a su categorización, son aquellos pacientes que son “subclínicos” y que tienen el virus pero no tienen síntomas. El siguiente grupo está constituido por aquellos que contraen una infección en el tracto respiratorio superior. Son quienes “tienen fiebre y tos y quizás síntomas más leves como dolor de cabeza o conjuntivitis”.

“Esas personas con síntomas menores aún pueden transmitir el virus pero pueden no ser conscientes de ello”, advierte el médico.

El universo más amplio -el tercer grupo- es el de personas que desarrollan los mismos síntomas similares a la gripe que generalmente los mantendrían fuera del trabajo y que los conduciría a una consulta en alguna guardia hospitalaria. La fiebre es más alta; la tos sostenida y el dolor de cabeza mucho más severo.

Finalmente, Wilson explica que un cuarto grupo desarrollará una enfermedad grave que incluso presentará neumonía. Dependiendo de la fortaleza del cuerpo del paciente la enfrentará con mayor o menor riesgo. “En Wuhan resultó que de aquellos que dieron positivo y buscaron ayuda médica, aproximadamente el 6% tenía una enfermedad grave”, dijo al diario inglés The Guardian.

"El revestimiento del árbol respiratorio se lesiona, causando inflamación. Esto a su vez irrita los nervios en el revestimiento de las vías respiratorias. Solo una mota de polvo puede estimular la tos. Pero si esto empeora, va más allá del revestimiento de las vías respiratorias y pasa a las unidades de intercambio de gases, que se encuentran al final de las vías aéreas. Si se infectan, responden vertiendo material inflamatorio en los alvéolos que se encuentran en el fondo de nuestros pulmones”, explicó Wilson. Pero si además los sacos de aire se inflaman, esto podría provocar una efusión de material inflamatorio (líquido y células inflamatorias) en los pulmones lo que derivará en neumonía.

Wilson enseñó que los pulmones que se llenan de material inflamatorio no pueden llevar suficiente oxígeno al torrente sanguíneo, lo que reduce la capacidad del cuerpo para tomar oxígeno y eliminar el dióxido de carbono. “Esa es la causa habitual de muerte con neumonía grave”, dice. “Una vez que tenemos una infección en el pulmón y, si involucra los sacos de aire, la respuesta del cuerpo es primero tratar de destruir al virus y limitar su replicación”, agrega al explicar cómo responde el organismo.

Por su parte, Christine Jenkins, presidenta de la Fundación Pulmonar de Australia dijo que “desafortunadamente hasta ahora no existe nada que pueda evitar que las personas contraigan neumonía por Covid-19. Ya se están probando todo tipo de medicamentos y esperamos poder descubrir que existen varias combinaciones de medicamentos virales y antivirales que podrían ser efectivos. Por el momento no existe ningún tratamiento establecido aparte del tratamiento de apoyo, que es lo que brindamos a las personas en cuidados intensivos. Los ventilamos y mantenemos altos niveles de oxígeno hasta que sus pulmones puedan funcionar de manera normal nuevamente mientras se recuperan”.

Los casos graves y el avance en Europa

Como consecuencia de la marcha del COVID-19 y de la gravedad de los casos, Francia se mantiene como uno de los países de Europa más afectados por el coronavirus, con 16.018 casos confirmados y 674 muertos. Ante el colapso que está comenzando a sufrir el sistema sanitario, las autoridades francesas informaron este domingo que enviarán a enfermos graves a Alemania, Suiza y Luxemburgo para descongestionar hospitales locales.

“La resistencia también es cuestión de solidaridad. Esta se organiza a nivel europeo e internacional. Agradezco calurosamente que Luxemburgo, Suiza y Alemania van a permitir en las próximas horas la acogida de varios enfermos graves que necesitan ayuda respiratoria”, dijo el director general de Sanidad, Jérôme Salomon. Esos pacientes proceden de la región del Gran Este, fronteriza con esos tres países y también con Bélgica.

Por su parte, Italia contabilizó este domingo 5.476 fallecidos, 651 más en solo 24 horas, informó este domingo el jefe de Protección Civil, Angelo Borrelli, en su boletín diario. Según las autoridades, los nuevos contagios fueron 3.957, para un total de 46.638 personas actualmente infectadas (la cifra de contagios totales en el país desde que se detectó el brote a finales de febrero asciende a 59.138 personas).

Los curados fueron 952, para un total de 7.024. El dato de muertos de hoy es menor al del sábado, cuando se registró el récord en un día con 793 fallecidos.
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China probó una vacuna contra el coronavirus con un centenar de voluntarios

China ha comenzado los ensayos clínicos de una vacuna contra el nuevo coronavirus con un centenar de voluntarios, mientras varios países participan de una carrera contra el reloj para encontrar una manera de combatir el patógeno, de acuerdo con un reporte de la prensa local

Los 108 voluntarios, divididos en tres grupos, recibieron sus primeras inyecciones el viernes, informó el lunes el diario en inglés Global Times.

Con edades que van los 18 a 60 años, todos son de la ciudad de Wuhan, donde el COVID-19 fue identificado en diciembre antes de extenderse por todo el mundo.

El domingo, una fuente involucrada en estas pruebas confirmó a AFP bajo condición de anonimato el inicio de los experimentos.

Los funcionarios de salud del país dieron luz verde a los experimentos en humanos el 17 de marzo, el día en que sus autoridades sanitarias estadounidenses anunciaron la primera prueba de una vacuna al COVID-19 en Seattle con 45 voluntarios adultos.

Los voluntarios chinos serán acompañados durante seis meses.


En la actualidad no existe una vacuna o tratamiento aprobado para el virus, que hasta la fecha ha provocado la muerte a más de 14.000 personas en todo el mundo.

El anuncio de las pruebas con vacunas ocurre en medio de la escalada de tensiones entre Estados Unidos y China por la pandemia, ya que el presidente Donald Trump acusó a Beijing de ser en parte responsable de la propagación del “virus chino”, una expresión que irritó profundamente al gigante asiático.

En un tono decididamente nacionalista, un editorial de Global Times la semana pasada dijo que “desarrollar una vacuna es una batalla que China no puede permitirse perder”.

Compañías farmacéuticas multinacionales se comprometieron el jueves a desarrollar una vacuna contra COVID-19 “en cualquier parte del mundo”, en un tiempo estimado de 12 a 18 meses como mínimo.

Por su parte, Rusia ha anunciado que también ha comenzado a probar una vacuna en animales. Los primeros resultados se conocerán en junio. El país había asegurado en enero que se lanzaría inmediatamente al desarrollo de una vacuna, después de haber recibido de China el genoma de COVID-19.
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Hallan una nueva entrada del Covid-19 al cuerpo, que servirá para mejorar la vacuna


Científicos chinos han descubierto que el coronavirus puede penetrar en las células humanas no sólo a través de la proteína receptora ACE2, como se pensaba anteriormente, sino también a través del crecimiento de moléculas de proteína CD147. Este hallazgo resulta importante y, según su estudio, podría ser clave para mejorar la creación de una vacuna contra este virus.

Hasta el momento, se creía que el coronavirus penetraba en las células humanas utilizando la proteína ACE2, por lo que la estrategia básica en el desarrollo de una vacuna contra el nuevo coronavirus se había centrado en la creación de inhibidores de esta proteína o la formación de una respuesta inmune a ACE2. No obstante, la proteína ACE2 juega un papel importante en el cuerpo, ya que está presente en las células de los pulmones, el corazón, los riñones y el sistema reproductivo, por lo que tratar de hacer frente al virus a través de esta proteína es complicado, pues puede afectar negativamente a las funciones de estos órganos.


Biólogos chinos de la Cuarta Universidad Militar Médica en XI'an y el Instituto de Biotecnología de Beijing, en China, han descubierto otra vía de entrada del virus en las células humanas, lo que abre a los científicos nuevas posibilidades para luchar frente al coronavirus. "Sabemos que para la penetración en el cuerpo, el virus utiliza el receptor ACE2. Hemos identificado otro receptor, las moléculas a las que ataca el virus. Esto amplía el posible rango de medios para suprimir la infección", señalan los autores en declaraciones citadas por Buzzon Live.

Nueva esperanza

Los investigadores, que han publicado su estudio en 'bioRxiv', repositorio online de trabajos de investigación pendientes de revisión, vieron que el virus se une a las moléculas CD147, que son unos receptores en la superficie celular y que suponen también una vía de penetración de otras infecciones virales y de la malaria por Plasmodium. Esta moléculas pertenecen a la familia de inmunoglobulinas, que están presentes en la sangre humana.

El bloqueador de anticuerpos CD147 ya existe en determinados medicamentos, lo que les podría hacer eficaces contra el nuevo coronavirus

Para demostrarlo, los investigadores infectaron un cultivo celular de riñón humano con coronavirus. Luego, lo trataron con anticuerpos anti-CD147 y midieron el número de células dañadas, así como la concentración de genomas virales en el medio de cultivo. Lograron detener el 100% de la propagación del virus entre las células y demostraron que la proteína CD147 puede ayudar al virus a penetrar en las células.

La buena noticia es que el CD147 es un objetivo no solo para los coronavirus, sino también para la malaria, por lo tanto, el bloqueador de anticuerpos CD147 ya existe en determinados medicamentos, lo que les podría hacer eficaces contra el nuevo coronavirus
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domingo, 22 de marzo de 2020

Donald Trump anunció que General Motors, Tesla y Ford fabricarán respiradores para combatir la escasez en los tratamientos contra el coronavirus


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que los gigantes de la automoción General Motors y Ford, así como el conglomerado tecnológico y automovilístico Tesla, fabricarán respiradores de soporte vital para satisfacer la escasez por la epidemia de coronavirus.

“Ford, General Motors y Tesla tienen luz verde para hacer respiradores y otros productos de metal. ¡A toda velocidad!”, exclamó el presidente norteamericano en su cuenta de Twitter.

Los respiradores ayudan a los pacientes más enfermos a respirar y son cruciales para la lucha contra el Covid-19, que puede causar complicaciones pulmonares en los pacientes con cuadros más graves. Según los últimos balances, en Estados Unidos hay al menos 25.000 casos de coronavirus, mientras que el número de fallecidos supera los 300. Se han registrado contagios en los 50 estados del país.

Este sábado, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, lanzó un llamado a las autoridades federales para aumentar el suministro de respiradores en el estado, el más sacudido por la epidemia de coronavirus en el país. “Necesitamos 30.000 respiradores (de asistencia pulmonar), solo tenemos 6.000. Por lo menos tenemos esos”, declaró el gobernador, cuyo estado acoge a más de 10.000 enfermos de esta pandemia.


Días atrás, el millonario sudafricano Elon Musk, que dirige las empresas Tesla y Space X, ofreció usar su tecnología para fabricar este tipo de aparatos para los hospitales. En un intercambio de mensajes en Twitter con el periodista Nate Silver, el empresario comentó que “Tesla fabrica automóviles con sofisticados sistemas de climatización. SpaceX fabrica naves espaciales con sistemas de soporte vital. Los respiradores no son difíciles, pero no se pueden producir al instante”.

“¡La ciudad de Nueva York está comprando!”, respondió entonces el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, que recordó que “nuestro país enfrenta una escasez drástica y necesitamos ventiladores lo antes posible; necesitaremos miles en esta ciudad durante las próximas semanas. Los estamos obteniendo lo más rápido posible, ¡pero podríamos usar su ayuda! Nos estamos comunicando con usted directamente”.

La participación de automotrices en la fabricación de estos dispositivos no es del todo novedosa. Esta semana, los equipos británicos de Fórmula Uno anunciaron que están trabajando en un plan para fabricar el equipo médico necesario. Estas firmas tienen capacidad de ingeniería que podrían acelerar la producción.


En tanto, la escasez de ventiladores, que ya se registra en países como Italia o España, obliga a los médicos a tomar decisiones escalofriantes. En un ensayo titulado “La pesadilla del racionamiento de la asistencia sanitaria”, publicado en The Washington Post, el doctor Thomas Kirsch recuerda que se despertó con un sobresalto, 10 años después de una misión en Haití donde tuvo que decidir a qué pacientes dar un tratamiento prioritario.

Los profesionales de la salud estarán bajo “estrés moral” si recae sobre “su hombro personal la asignación de camas o ventiladores”, dijo Nancy Kass, la subdirectora del Instituto Berman de Bioética de la Johns Hopkins. Hizo un llamamiento a las autoridades para que apliquen las directrices con antelación a fin de no dejar solos a los médicos ante tan angustiosas decisiones.

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Estudio revela posibles nuevos síntomas del coronavirus, y no tienen nada que ver con un resfriado


A lo largo de estas semanas en que el coronavirus COVID-19 se ha extendido por el mundo, los síntomas de la enfermedad han sido difundidos ampliamente por los diversos medios de comunicación.

Sin embargo, un estudio reveló posibles nuevos síntomas del coronavirus, y no tienen nada que ver con un resfriado. Expertos de diversas instancias de salud chinas encontraron que casi la mitad de 204 enfermos de COVID-19 atendidos en tres hospitales de Hubei, provincia donde se encuentra Wuhan, el epicentro del nuevo virus, presentaron anormalidades del sistema digestivo antes de ser diagnosticados con el inédito padecimiento.

Según la investigación, publicada en el American Journal of Gastroenterology, esos pacientes acudieron a los hospitales con diarrea, pérdida de apetito, vómitos y dolor abdominal. No fueron atendidos como sospechosos de COVID-19, por lo que su estado de salud se deterioró rápidamente; luego desarrollaron síntomas respiratorios, aunque siete de ellos no los presentaron a pesar de ser diagnosticados con el nuevo coronavirus.

Si bien los autores de esta investigación señalan que se requieren más pruebas para confirmar la incidencia de los trastornos intestinales en los casos de COVID-19, sugieren que los médicos también consideren estos síntomas al diagnosticar a los pacientes, a fin deevitar complicaciones posteriores.
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Los motivos que explican por qué el saldo del coronavirus es tan alto en Italia

El récord mundial de muertes por el nuevo coronavirus que tiene Italia, primer foco europeo de la pandemia, está vinculado a varios factores según los científicos: método de recuento de los contagiados y fallecidos, promedio de edad de la población elevado, organización sanitaria e interacciones sociales.

Según el balance oficial, Italia tiene más de 59.000 contagiados por el coronavirus y casi 5.500 decesos, lo que da una tasa de letalidad de alrededor de 9% (el 12 por ciento en Lombardía, la región más afectada). Los muertos en China fueron 3.259 con una tasa de letalidad del 3,8%, según el informe final de la Organización Mundial de la Salud.

Una población envejecida y con enfermedades preexistentes

El coronavirus, que afecta más gravemente a los ancianos o personas con otras patologías, mata por tanto a más enfermos en Italia, el país más viejo del mundo después de Japón.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas italiano (Istat), en Italia existen casi 14 millones de personas mayores de 65 años, lo que representa alrededor del 22% de la población. La edad media, en tanto, es de 45,7 años.

“Constatamos una mortalidad considerablemente más elevada en los países que tienen poblaciones más viejas en relación con los países más jóvenes”, explicó la demógrafa y profesora de Salud Pública, Jennifer Downd.


En sus trabajos publicados en el sitio del Foro Económico Mundial, la investigadora de la Universidad de Oxford señaló una “poderosa interacción entre demografía y mortalidad para la COVID-19”.

En China la edad promedio es mucho más baja. En Corea del Sur, un país que se toma como el ejemplo más “virtuoso” (con 102 muertes sobre 8.799 casos y una tasa de letalidad al 0.01%), el virus ha infectado principalmente a mujeres jóvenes: el 30% de los positivos se encuentran en la franja de 20 a 29 años de edad y el 62% son mujeres (41,1% en Italia). Además, solo el 3% de todos los casos confirmados en Corea del Sur tenían al menos 80 años de edad.

En Italia, el 36,3% del total tiene más de 70 años, según los datos del 20 de marzo del Instituto Superior de Sanidad (ISS), el ente que asesora el gobierno en el manejo de la epidemia.

Una población mayor significa además personas más débiles y con riesgo de empeorar. Con el paso de los años, de hecho, aparecen otras enfermedades, como problemas cardiovasculares, hipertensión, diabetes: según el ISS, los fallecidos que no tenían enfermedades preexistentes representan el 1,2% del total, el 48,6% tenía al menos tres patologías en curso.

Diferente sistema de recuento

Otra hipótesis que explicaría la alta tasa de mortalidad, es que en Italia hay muchos más infectados de los que surgen de los datos oficiales: un estudio publicado en Science calcula que por cada positivo hay al menos 5-10 sin contar. A su vez, un modelo matemático publicado el 12 de marzo por el ISTAT, el ente estadístico italiano, reveló que para esa fecha las personas infectadas con Covid-19 podrían haber sido 105.789, casi diez veces más en comparación con los 12.839 casos oficiales reportados a esa fecha por las autoridades.

Por eso, según los expertos, la tasa de letalidad en Italia se explica por la política de detección que, según el gobierno, se debe realizar “solo a las personas sintomáticas”. Una decisión que excluye a las personas potencialmente positivas pero que no presentan síntomas.

“La tasa de letalidad en Italia es más alta porque, además de tener una población de mayor edad, los casos más leves no se están testenando (y, por consiguiente, aislando)”, dijo recientemente el subdirector general de la OMS, Bruce Aylward.

En cada país, las pruebas se realizaron con directivas diferentes, a menudo dependiendo de la urgencia del momento. Entonces, en Italia (como en China) al principio se hicieron pruebas en todas las personas “sospechosas” en contacto con casos positivos o en aquellos que llegaban de áreas “en riesgo” (incluidas las asintomáticas), luego se pasó a hacerlos solo a personas con síntomas graves, que también son los más susceptibles a la muerte. Desde entonces, los porcentajes han cambiado y la letalidad ha comenzado a aumentar.

Este no es el caso de países que, como Alemania o Corea del Sur, optaron por un sistema que permite detectar a muchas personas infectadas, aunque casi no presentan síntomas. En consecuencia, la tasa de mortalidad disminuyó a medida que se contabilizaba el número de casos leves.

Si de hecho los sujetos infectados fueran diez veces más, como resultaría por el estudio de ISTAT, la tasa de letalidad de Italia caería en valores muy cercanos a los de China continental.

En términos absolutos, sin embargo, las pruebas realizadas en el país no fueron pocas. Al 21 de marzo fueron más de 233 mil: Italia es el país del mundo con más pruebas realizadas por millón de personas, solo superado por Corea del Sur.

Por otra parte, Italia optó por integrar en el número total de fallecimientos tanto a los pacientes muertos de COVID-19 como a los que dieron positivo al coronavirus pero murieron de otra patología, política que no es necesariamente la de otros países.

Interacciones sociales

En Italia, “la familia numerosa es uno de los pilares de la sociedad en la que los abuelos van a buscar a sus nietos a la escuela, los cuidan, hacen quizás las compras de sus hijos de 30 a 40 años, exponiéndose peligrosamente al contagio”, apuntó Jennifer Downd.

Moritz Kuhn, profesor de economía en la Universidad de Bonn (Alemania), también planteó la hipótesis de que la motalidad puede verse afectada por la diferencia en las interacciones y las redes sociales entre diferentes países, derivadas de causas culturales, institucionales y organizativas.

Kuhn ha identificado dos países hipotéticos, A y B. En el caso A, casi todas las interacciones tienen lugar entre grupos de personas que están separadas: la población activa, por un lado, y la población mayor y jubilada, por el otro.

En B, sin embargo, las interacciones intergeneracionales son más frecuentes: los jóvenes viven juntos con los ancianos y los cuidan, o los ancianos viven por separado, pero tienen más contactos con los jóvenes, por ejemplo, para ayudarlos con niños pequeños durante las horas de trabajo.


Kuhn entonces se enfocó en el porcentaje de personas entre 30 y 49 que viven con sus padres. La cifra varía ampliamente de un país a otro, y está por encima del 20 por ciento en países como Italia, China, Singapur y Japón. Son similares al caso B y permiten, con un alto grado de aproximación, comparar los niveles de interacción social entre generaciones con la tasa de letalidad registrada. La comparación se resume en el cuadro a continuación, e Italia se destaca claramente en comparación con otros países.


Por eso, Downd señaló que las medidas de distanciamiento social destinadas a frenar la transmisión del virus deberían considerar “tanto la composición de la población por edad, contextos locales y nacionales, así como vínculos sociales entre las generaciones”.

Para luchar contra la pandemia, sugiere, por lo tanto, garantizar “que el virus no entre en contacto con las personas mayores, para quienes puede muy fácilmente resultar mortal”.

Afectada antes que los demás

Los especialistas también se cuestionan por el hecho de que Italia haya sido golpeada muy pronto por la pandemia (inmediatamente después de China).

“Cuando se me pregunta porqué Italia, respondo que no hay ninguna razón en particular”, declaró el profesor Yascha Mounk de la Universidad Americana Johns Hopkins en el canal canadiense CBC.


“La única diferencia es que el contagio llegó ahí unos diez días ante que en Alemania, Estados Unidos, Canadá y si estos países no reaccionan rápidamente y de manera decisiva, se convertirán en lo que Italia es hoy”, asegura.

Algunos expertos consideran también que el país fue tomado “por sorpresa”, sin tener tiempo para prepararse, a diferencia de sus vecinos. Los servicios hospitalarios se vieron rápidamente saturados y los médicos tuvieron que elegir a quién tratar, como revelaron varios testimonios publicados por la prensa.

Presión sobre el sistema de salud

Los especialistas señalan que el rápido aumento de la letalidad de la COVID-19 en Italia, especialmente en Lombardía, foco de la pandemia en la península, es consecuencia del número sin precedentes de pacientes que necesitan cuidados intensivos simultáneos, que además tiene una duración media de varias semanas.

En condiciones tan críticas, se da prioridad a los pacientes que tienen mayores posibilidades de supervivencia, lo que significa que la calidad de la atención desciende a pesar de que el sistema sanitario lombardo se considera eficaz.
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viernes, 20 de marzo de 2020

Coronavirus: ¿cuándo terminará el brote y volverá todo a la normalidad?


El mundo está paralizado. Los lugares que una vez estuvieron llenos del ajetreo y el bullicio propio de la vida cotidiana se han convertido en pueblos fantasma con restricciones masivas.

Han cerrado fábricas, colegios, se han impuesto restricciones a los viajes y se han prohibido reuniones tumultuosas.

La respuesta global a esta enfermedad no tiene precedentes.

¿Pero cuándo terminará y cuándo podremos seguir con nuestras vidas?

El primer ministro de Reino Unidos, Boris Johnson, dijo que cree que el país puede "cambiar el rumbo" de la lucha contra el brote en las próximas 12 semanas y acabar con el coronavirus.

Pero incluso si el número de casos comienza a disminuir en los próximos tres meses, todavía estaremos lejos del final.

La tendencia puede tardar mucho tiempo en desaparecer, posiblemente años.

Está claro que la estrategia actual de autoaislamiento, que muchos países han puesto en marcha, no es sostenible a largo plazo porque el daño social y económico sería catastrófico.

Estrategias de salida

Lo que necesitan los países que ya han alcanzado el pico de la epidemia es tener claro cuál va a ser la "estrategia de salida", es decir, cómo van a levantar las restricciones y volver a la normalidad, pese a que el coronavirus no va a desaparecer.

Pero si levantan las restricciones que frenan el virus, entonces los casos inevitablemente se dispararán.

"Tenemos un gran problema en cuanto a cuál debe ser la estrategia de salida y cómo vamos a salir de esto", dice Mark Woolhouse, profesor de epidemiología de enfermedades infecciosas en la Universidad de Edimburgo.

"No es solo Reino Unido. Ningún país tiene una estrategia de salida".

Es un gran desafío científico y social.

Básicamente, hay tres formas de salir de este lio.

  •     Vacunación
  •     Un número suficiente de personas desarrollan inmunidad tras contraer la infección
  •     Cambiar permanentemente nuestro comportamiento como sociedad


Cada una de estas rutas reduciría la capacidad de propagación del virus.

Vacunas: se tarda al menos de 12 a 18 meses

Una vacuna debe dar inmunidad a alguien para que no se enferme si se expone al virus.

Si se vacuna a suficientes personas, en torno al 60% de la población, y el virus no es capaz de causar brotes, se alcanza lo que se conoce como el concepto de inmunidad colectiva.

Esta semana recibió una vacuna experimental en Estados Unidos la primera persona, después de que se permitiera a los investigadores saltarse el procedimiento habitual de realizar primero pruebas con animales.

La investigación de vacunas se está llevando a cabo a una velocidad sin precedentes, pero no hay garantía de que sea exitosa y requerirá inmunización a escala mundial.

La mejor suposición es que una vacuna podría estar lista en entre 12 y 18 meses si todo sale bien.

Ese periodo de tiempo es mucho si tenemos en cuenta las restricciones sociales adoptadas y que no tienen precedentes durante tiempo de paz.

"Esperar una vacuna no debe considerarse una estrategia. No lo es", dijo el profesor Woolhouse a la BBC.

Inmunidad natural: faltan al menos dos años

La estrategia a corto plazo de Reino Unido y otros países es reducir los casos tanto como sea posible para evitar que los hospitales se vean desbordados.

Es cuando un sistema de salud se queda sin camas de cuidados intensivos cuando aumentan las muertes.

Una vez que la aparición de nuevos casos se ralentiza, se pueden levantar algunas medidas por un tiempo, hasta que los casos vuelvan a aumentar y se necesite otra ronda de restricciones.

Pero cuándo puede suceder todo esto es incierto.

El principal asesor científico de Reino Unido, Sir Patrick Vallance, dijo que "no es posible establecer plazos absolutos en las cosas". 

Hacer esto podría, involuntariamente, conducir a la inmunidad colectiva, ya que es un proceso en el que cada vez más personas se infectan.

Pero podría llevar años conseguirla.

Según el profesor Neil Ferguson del Imperial College de Londres: "Estamos hablando de suprimir la transmisión a un nivel en el que, con suerte, solo una fracción muy pequeña del país se infectará".

"Así que eventualmente, si continuamos haciendo esto durante más de dos años, tal vez una proporción suficiente del país en ese momento podría haber sido infectada para brindar algún grado de protección comunitaria".

Pero hay dudas sobre si esta inmunidad durará.

Otros coronavirus, que causan síntomas de resfriado común, conducen a una respuesta inmune muy débil y las personas pueden contraer el mismo virus varias veces en su vida.

Alternativas: sin punto final claro

"La tercera opción son los cambios permanentes en nuestro comportamiento que nos permiten mantener bajas las tasas de transmisión", dijo el profesor Woolhouse.

Esto podría incluir mantener algunas de las medidas que se han implementado. O introduciendo pruebas rigurosas y aislamiento de pacientes para tratar de estar al tanto de cualquier posible brote. 

"Hicimos detección temprana y rastreo de contactos la primera vez y no funcionó", agrega el profesor Woolhouse. 


El desarrollo de medicamentos que puedan tratar con éxito una infección por Covid-19 también podría ayudar a las otras estrategias.

Podrían usarse tan pronto como las personas muestren síntomas en un proceso llamado "control de transmisión" para evitar que lo transmitan a otros.

O para tratar a pacientes en el hospital y hacer que la enfermedad sea menos mortal y reducir la presión de las plantas de cuidados intensivos.

Esto permitiría a los países hacer frente a más casos antes de tener que reintroducir medidas como la cuarentena.

Aumentar el número de camas de cuidados intensivos también ayudará a hacer frente a brotes más grandes. 

Le pregunté al consejero médico jefe del Reino Unido, el profesor Chris Whitty, cuál es la estrategia de salida.

Me dijo: "A largo plazo, claramente la forma de salir de esto es una vacuna y todos esperamos que suceda lo más rápido posible".

"A nivel mundial, la ciencia encontrará soluciones".
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Suman 367 los infectados por coronavirus en Ecuador; hay cinco fallecidos


Este viernes, el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias de Ecuador (SNGRE) confirmó que la víctimas por Covid-19 ascienden 367 contagiados  y cinco los fallecidos.


De acuerdo con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Ecuador, Alexandra Ocles, desde el jueves hasta hoy, hubo un aumento de 107 casos.


Hasta el momento la provincia con mayor número casos sigue siendo Guayas, en la región Costa, con 273 de los casos confirmados.


Por otra parte, entre los 367 contagiados, 24 son parte del personal de salud, entre ellos 17 médicos y uno se encuentra internado.


Cabe señalar que desde el martes, el país entró en toque de queda, el cuál aplica desde las 21:00 horas hasta las 05:00 del día siguiente.


A su vez, se suspendieron las clases en las escuelas de  todos los niveles y se cerraron varios servicios públicos.
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Italia alcanza un nuevo récord al registrar 627 muertos por coronavirus en un día


El número de muertos por covid-19 se ha disparado en Italia.

Según cifras oficiales anunciadas este viernes 20 de marzo, la cifra total de muertos en el país europeo ha llegado a 4.032, con 627 víctimas fatales registradas durante la noche del jueves.

Se trata del mayor aumento diario desde que el virus apareció por primera vez en el país hace más de un mes.

El jueves, Italia se convirtió en el país que ha reportado más muertes a causa del nuevo coronavirus, superando a China, donde surgió la epidemia a finales de 2019 y que hasta ese día -19 de marzo- había reportado 3.249 fallecidos.

Para paliar la epidemia, Italia se ha impuesto una cuarentena a nivel nacional que rige desde el 12 de marzo.

Las autoridades italianas cerraron la mayoría de los negocios y prohibieron las reuniones públicas en todo el país, en su intento de detener la propagación del virus.

Los bares, restaurantes y la mayoría de las tiendas han cerrado, al igual que las escuelas y las universidades.

La región norteña de Emilia-Romagna prohibió las caminatas deportivas, un ejercicio que el gobierno ha estimulado para mejorar la salud.

Giuseppe Conte, primer ministro de Italia, ha dicho que estas medidas han ayudado a prevenir "el colapso del sistema".


Sistema colapsado

Los trabajadores de la salud han reportado que el sistema de atención está colapsado.

Las 5.200 camas de cuidados intensivos que existen en este país se vieron rápidamente sobrepasadas, pues muchas de ellas ya estaban ocupadas por pacientes con problemas respiratorios.

La escasez de ventiladores mecánicos, de mascarillas e indumentaria clave para combatir la covid-19 ha hecho que Italia tenga que solicitar ayuda internacional.

Un informe del Instituto Superior de Italia reveló que regiones del norte del país como Lombardía y Véneto están entre las más afectadas.

Algunos estudios apuntan a la gran cantidad de ancianos en las regiones afectadas, y que una gran proporción de personas entre los 18 y los 34 años viven en casa con ellos.

Italia es el segundo país del mundo con más personas mayores de 80 años, solo superado por Japón.
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Cierro la puerta con la calma de quien ha comprendido su propio peso, dejando atrás las sombras de un sitio donde mi esencia era apenas un susurro ignorado; no hay regreso posible a los senderos donde la indiferencia marchitó mis pasos, porque he aprendido que mi valor no admite mendicidad y que, lejos de ese vacío, florece finalmente el respeto que por derecho me pertenece.

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