La justicia ecuatoriana ha dado un paso firme en la resolución del crimen de Matías David M. A., el joven de 26 años cuya desaparición en Ibarra a causado conmoción.
Tras una audiencia de calificación de flagrancia, la Fiscalía General del Estado formuló cargos contra Iker Alexander M. C., de 19 años, dictándose de inmediato su prisión preventiva.
Un retiro de 30 dólares fue clave para dar con el sospechoso:
La investigación dio un giro clave cuando agentes de la Dinased y Fiscalía detectaron un retiro de 30 dólares de la cuenta de la víctima en un cajero de Atuntaqui.
El análisis de los videos de seguridad permitió identificar la placa del automotor involucrado, lo que condujo a un allanamiento en la ciudadela La Victoria, en Ibarra.
Pertenencias de Matías que encontraron:
Allí fue capturado el hoy procesado, en cuyo vehículo se halló una evidencia contundente: el certificado de votación del desaparecido oculto en la cajuela.
Bajo custodia policial, Iker Alexander M. C. confesó su participación y reveló que otras personas estarían involucradas.
Además, señaló la ubicación exacta del cuerpo. En una operación efectuada la madrugada del 2 de febrero, las autoridades se trasladaron a una zona desolada de difícil acceso cerca de las canteras de Caranqui, donde lamentablemente hallaron el cadáver de Martínez.
Elementos de convicción y posible condena de 30 años:
Durante la audiencia, la Fiscalía presentó pruebas determinantes, entre ellas:
- Informes de reconocimiento del lugar de los hechos.
- Versiones de testigos y agentes.
- Protocolo de autopsia, que confirmó como causa de muerte un trauma cráneo-encefálico.
El caso se judicializa bajo la figura de asesinato, según el artículo 140 (numerales 4, 7 y 8) del Código Orgánico Integral Penal (COIP). De confirmarse la culpabilidad, el implicado podría enfrentar una pena de 26 a 30 años de prisión.
La instrucción fiscal se extenderá por 30 días mientras continúan los allanamientos para identificar a los demás cómplices.










